Medidas de protección
Las medidas de protección son una intervención que se solicita ante el Tribunal de Familia cuando existe una posible vulneración de los derechos de un niño, niña o adolescente, con el objetivo de resguardar su bienestar.
Agenda tu asesoría¿Cómo podemos ayudarte?
- Evaluamos la situación.
- Te explicamos en qué consiste una medida de protección.
- Analizamos cómo podría aplicarse a tu caso concreto.
- Te explicamos qué medidas o intervenciones podrían ser pertinentes.
¿Qué ocurre después?
El tribunal puede disponer distintas intervenciones y medidas, según las necesidades detectadas. Puede haber derivación a programas especializados que evalúan el nivel de desprotección o vulneración, las circunstancias familiares, las necesidades del niño o niña y las capacidades parentales.
La evaluación no se centra exclusivamente en el progenitor respecto de quien se presenta la solicitud: se consideran las circunstancias de ambos padres, sus habilidades parentales y el entorno familiar. En algunos casos, las intervenciones también buscan fortalecer esas habilidades y los vínculos familiares, por lo que es importante mantener una buena disposición y participar en ellas.
Es una herramienta de protección frente a una situación que puede estar afectando los derechos o el bienestar de un niño, niña o adolescente, y el tribunal evaluará integralmente la situación para determinar qué intervención corresponde.
Preguntas frecuentes
Cuando existe una vulneración o amenaza de vulneración de los derechos de un niño, niña o adolescente. Siempre hay que evaluar el caso concreto. Algunos ejemplos generales, entre otros: negligencia o descuido, falta de atención adecuada de sus necesidades de salud, situaciones que comprometan su seguridad o integridad, violencia, exposición a ambientes o situaciones peligrosas, u otras circunstancias que puedan afectar sus derechos o bienestar.
Permite que el Tribunal de Familia intervenga frente a una situación de vulneración o riesgo y adopte las medidas que estime necesarias para resguardar al niño, niña o adolescente. También puede ser relevante en causas de relación directa y regular, por ejemplo cuando existen antecedentes de conductas negligentes o situaciones que podrían ponerlo en riesgo.